¿Qué significa comer sano?

Se habla mucho sobre “comer sano”, pero ¿sabemos realmente qué significa comer sano?

No se trata de etiquetas, o de tomar jugos verdes ni de suprimir la carne o los lácteos, aunque eso es una elección personal y también puede entrar dentro de una alimentación saludable si es necesario.

¡Ya haré otro post sobre este tema un poco polémico!

Para estar sanos y tener buena salud, tenemos que alimentar nuestro cuerpo con los nutrientes (combustible) que necesita para efectuar sus funciones.

Algunas de estas funciones son la digestión, la absorción, la eliminación, la detoxificación, la respiración, el transporte de nutrientes, la integridad de nuestras células, etc.

Hay 6 pilares en la nutrición funcional:

  1. Digestión: somos lo que absorbemos.
  2. Regulación del azúcar en sangre: lo que sube debe bajar.
  3. Equilibrio de ácidos grasos: la mayoría de las grasas naturales son tus amigas.
  4. Nutrición: la comida real crea salud real.
  5. Equilibrio de minerales (las bujías del cuerpo).
  6. Hidratación: el agua es vida, la vida es agua.

Cuando alguno de estos pilares falla, se crea una carencia y un desequilibrio, y es ahí donde empiezan los problemas funcionales y las enfermedades crónicas.

A mi me apasiona el tema y podría hablar durante horas de esto, por eso tengo grabado un vídeo que suelo enviar a mis clientas para enseñarles por qué es tan importante encontrar este equilibrio.

La maternidad

¿Te pasó que cuando tuviste a tus hijos pusiste de lado tus sueños y tus necesidades?

Cuando nacieron mis hijos, la maternidad dejó todo patas para arriba.

La vida que conocía hasta entonces cambió por completo.

Dejé de hacer muchas cosas que antes hacía y disfrutaba para estar en casa con mis hijos.

Fueron pasando los años y de pronto me di cuenta de que había puesto MI vida en pausa.

Estaba viviendo mi vida en piloto automático.

Lo daba todo por mi familia, a la que amo más que nada en este mundo, pero me estaba fallando a mí misma.

Perdí el rumbo.

Hasta que empecé a despertar y a tomar conciencia y eso me llevó a contratar una coach, la mejor coach que existe, en mi opinión. Empecé el camino para encontrarme conmigo misma.

Lo que aprendí me cambió la vida.

Aprendí a pensar y a cuestionarme.

Aprendí que las circunstancias generan pensamientos que producen emociones, que llevan a acciones que producen resultados.

El coaching es una herramienta que te sirve para encontrarte contigo misma. Ponerte como prioridad, tomar conciencia, despertar y comprometerte al 100% contigo misma.

Si sientes que quieres tener otro propósito en tu vida más allá de la maternidad, puedes dejar de vivir en piloto automático y realizar un trabajo personal para lograr ser la mujer que quieres ser.

Para eso estoy aquí, para acompañarte en este proceso de cambio que implica la maternidad, que deja todo patas para arriba y que hace que muchas veces nos tengamos que volver a construir y darle un nuevo significado a nuestra vida.

¿Es bueno el café?

¿Puedo tomar café?

Una de las primeras cosas que me preguntan mis clientas suele ser si pueden tomar café.

Sobre todo, las madres que quieren incorporar hábitos saludables me lo preguntan rezando que la respuesta sea un sí.

Esto me hace pensar en que hay mucha gente que piensa que el café no es bueno para nosotros.

Como ocurre con la mayoría de las preguntas sobre nutrición y salud, todo depende de la situación de cada persona. No es tan simple como piensas.

La primera pregunta es entender cómo metabolizas el café.

Yo, por ejemplo, si tomo café después de las dos de la tarde sé que no voy a pegar un ojo hasta las doce de la noche. Pero hay gente que se toma un expreso después de cenar y después se va a dormir como si nada.

Hay personas que lo metabolizan más rápido que otras, o sea que la cafeína no se queda en su sistema durante mucho tiempo.

Si eres de las que solo se toma un café por la mañana para desayunar y no llegas a la comida sin un snack, o necesitas un chute de energía por la tarde (hola café o azúcar), te sientes cansada pero no te puedes dormir, o sufres de insomnio, deberías considerar si tomar café es buena idea.

Estos son signos de un desequilibrio de azúcar en sangre y agotamiento general de nutrientes en el cuerpo.

¡La calidad del café es super importante! Pero ¿qué más estás poniendo en esa taza?

Lo ideal es comprar café en grano orgánico y molerlo en casa antes de cada preparación. Así el café se mantiene fresco por más tiempo.

Cuidado con lo que le agregamos al café, no es lo mismo un café solo o con un poco de crema o leche fresca de buena calidad que un café lleno de azúcar y leche UHT o esas preparaciones artificiales que imitan la crema. Me parece que la mala reputación del café viene de esas cosas que le añadimos al café…

¿Es mejor el descafeinado?

Hay gente que elige tomar café descafeinado porque creen que así no tendrán los efectos negativos causados por la cafeína.

El problema es que el proceso convencional para eliminar la cafeína añade químicos tóxicos al café. Asegúrate de consumirlo orgánico o de elegir el Arábica que es naturalmente más bajo en cafeína.

El café puede ser parte de un estilo de vida saludable. Pero también puede provocar más estrés en tu cuerpo si ya tienes carencias nutricionales, si estás deshidratada o si no lo soportas con una alimentación equilibrada.

Si sientes que “no puedes vivir sin café”, deberías prestar atención a esas señales que te da tu cuerpo y quizás hacer una pausa sin café.

¿Cuál es tu relación con el café?

El dilema de las grasas…

Mis clientas muchas veces me dicen que comen muy sano, que casi no consumen grasas ni carne…

El tema es que la grasa de origen natural (saludables), incluyendo las temidas grasas saturadas, es ESENCIAL para la salud. Esos son los famosos ácidos grasos esenciales.

Las patatas fritas, el helado, el pan industrial, la bollería industrial, las pastas industriales con salsas cremosas… estas son las que producen el colesterol del “malo” y debemos evitar a toda costa.

Focalizate en las grasas y los aceites que consumían nuestros antepasados y elimina los aceites industriales y procesados de tu cocina.

Para simplificar las cosas, limítate a estos dos: aceite de oliva y aceite de coco (orgánicos, prensados en frío, virgen extra).

El aceite de oliva es ideal para añadir a tus platos libremente y para cocinar a temperaturas medias y el aceite de coco para cocinar a altas temperaturas.

La mayoría de las grasas que consumes deben proceder de fuentes de calidad de carne de pasto o ecológica, pescado salvaje, pollo ecológico, huevos, lácteos, aguacates, nueces, aceite de oliva virgen extra, aceite de coco virgen extra y manteca ecológica de pastura.

No le tengas miedo a las grasas y a los aceites. ¡Acuérdate que son esenciales!

La calidad y el tipo de grasa que consumes es más importante que la cantidad.

El poder de nuestros pensamientos


A veces creemos que nuestro sufrimiento es causado por algo externo a nosotros.

Es culpa de todo lo que hay “ahí afuera”: lo que está pasando en el mundo, la gente que nos rodea…

Intentamos cambiar el mundo, seguimos esperando que la gente cambie, cuando en realidad todo eso está fuera de nuestro control.

Esas son las únicas cosas que no podemos controlar ni cambiar.

Lo que sí podemos cambiar es lo que pensamos acerca de una situación, circunstancia o persona.

Nuestros pensamientos van a generar emociones que nos llevarán a actuar de una manera que se verá reflejada en nuestros resultados.

No esperes más, toma el control de tus emociones hoy mismo.

Empodérate y libérate.

¿Cómo reforzar nuestra función inmunitaria?

Función inmunitaria

Este año, quizás más que nunca, o quizás por primera vez para algunas, muchas de nosotras estamos pensando en maneras prácticas para fortalecer nuestra función inmunitaria para reducir el riesgo o la severidad de infecciones en los meses más fríos.

Estas son algunas de mis “estrategias” para fortalecer el sistema inmunitario:

A esta altura todos estamos familiarizados con el lavado frecuente de las manos, así como evitar tocarnos la cara. Esto ya lo veníamos haciendo, pero ahora soy bastante más estricta, sobre todo con los niños, ¡que lo tocan todo! 😉

Mantenerse hidratadas es importante para mantener las funciones de la barrera de la mucosa. Ten siempre una botella de agua a mano o una taza de tu infusión favorita.

Fortalecer las bacterias buenas en el intestino (ahora sabemos que esto juega un papel importante para ayudar a nuestro sistema inmunitario a funcionar bien) consumiendo una dieta variada con mucha fibra: frutas, verduras, legumbres…

Obtén suficiente Zinc. El zinc es importante para la función inmunológica, y para casi todas las funciones de nuestro organismo. Pero muchas de nosotras no obtenemos suficiente cantidad de los alimentos. Crustáceos, mariscos, nueces y semillas, son una buena fuente de zinc.

Relájate. El estrés es uno de los peores enemigos del sistema inmunitario, se debilita a la hora de combatir infecciones. Intenta tener un equilibrio en todas las áreas de tu vida: familia, vida, trabajo, otros compromisos. Piensa en un pequeño cambio que podrías hacer para reducir tus niveles de estrés. Hacer varias respiraciones profundas varias veces al día es una manera fácil de relajarse. Si inhalas una gota de aceite esencial frotando tus manos y respirando, te renuevas instantáneamente. El Balance de DoTerra es mi favorito.

No te olvides de la vitamina D.  Durante el invierno no producimos suficiente vitamina D y es difícil obtenerla de los alimentos únicamente. Es buena idea tomar un suplemento de vitamina D cada día durante el otoño e invierno.

Aplicar una gota de aceite esencial sobre las plantas de tus pies también es una excelente manera de fortalecer tu sistema inmunitario. On Guard de DoTerra es especialmente bueno para los meses fríos.

¿Qué promesa puedes mantener cada día para tomarte el tiempo de cuidarte a ti misma? 

¿Cuál es la clave para empezar a comer sano?

A veces pensamos que para comer sano hay que pasarse horas en la cocina preparando platos complicados con miles de ingredientes sofisticados.

Para mí, cuanto más fácil y simple, mejor.

No suelo seguir recetas al pie de la letra, siempre pongo mi toque personal.

Probar hasta encontrar lo que te gusta es clave.

Interesarte por buscar la manera de sentirte bien, investiga qué alimentos contienen más nutrientes.

Priorizar la calidad y la variedad.

Cuantos más colores tenga tu plato, más variedad de micronutrientes (vitaminas y minerales) tendrá.

No hace falta tener tiempo, hay que hacerse el tiempo para preparar platos que nos llenen, tanto la panza como el alma.

NOW is the time

How many times have you thought of doing something you know is good for you, only to leave it for “another day”, “a better time”, “when I can afford it”…

Many of us tend to think that doing special things or treating ourselves to something nice is a luxury. We feel bad, we feel selfish, we feel we don’t deserve it.

This couldn’t be furthest from the truth! Putting yourself first is the actual opposite of being selfish. When you feel fulfilled and happy, you can care for your family in a more loving way, without feeling deproved.

You can’t pour from an empty cup.

Fill your cup first.

Put on your oxygen mask first.

Anyway you like it, put yourself first.

Don’t wait any longer. You are worthy.